Situación actual

La industria de las microfinanzas en África es más joven que en otros continentes precursores como América Latina o Asia. Aunque su origen se remonta a los años 80, el verdadero despegue del sector ha tenido lugar en los últimos 10 años, con la consolidación de algunos mercados como Kenia, Uganda o Senegal, entre otros; y el arranque de las actividades en países que han visto como su industria crecía rápidamente hasta situarse a la cabeza del continente, como Suráfrica, Etiopía o Marruecos. En estos dos últimos países, por ejemplo, ya se ha superado la cifra de 1 millón de clientes de crédito de las entidades que actúan en las microfinanzas.

Los sistemas financieros africanos se encuentran entre los más reducidos del mundo, lo que revierte en un índice de bancarización muy bajo. No obstante, y a grandes rasgos, se puede decir que existen dos escenarios distintos: Por un lado se encuentran los países en los que el sistema financiero es extremadamente débil y prácticamente no existen entidades que intermedien con la microempresa, y en los que el nivel de bancarización se sitúa entre el 2% y el 10%. Por otro lado, se encuentran una serie de países en los que el sector financiero regulado ha alcanzado un grado de desarrollo considerable dentro del contexto africano. En estos países, el nivel de bancarización oscila entre el 10% y el 35%, con la notable excepción de Suráfrica, donde el porcentaje de población con acceso a servicios financieros alcanza el 60%.